Entraron los primeros rayos del alba por la ventana de la pequeña cabaña, conté mentalmente los besos de la noche anterior, y le miré, dormía como un niño, resoplaba y de repente abrió los ojos:
-¿Hace cuánto te has despertado?
-Unos minutos - acaricié su pelo y le di un beso en la mejilla-... ¿Cómo has dormido?
-Bien... se echaba de menos esto. Es mi tierra. ¿Y tú?
-Bueno... me acosté antes, bien supongo...
-Estabas tan mona cuando entre, parecías un angelito.
Decidí ducharme primero, el agua salía caliente por suerte, él paseaba hasta la cocina para hacer el desayuno, y salí un poco mojada, mi sudadera rosa siempre le llamaba la atención y yo miré su pijama... siempre tan desaliñado:
-¡Qué cara de sueño tienes!
-Que preciosa estas...
Le cogí de la cara, y le besé...él no dijo nada, tras desayunar, nos reunimos con su familia y estuvimos todo el día visitando los alrededores, Asturias, era tan verde, tan especial como nuestro amor. Por la noche antes de dormir dimos un paseo y las luces del pueblo, hicieron más precioso aquel momento, en el que el silencio se transformó en un romántico beso.
Ana Belén- Entre las sombras de tu cabello.
Simplemente.. sin palabras :-) Te quiero!
ResponderEliminarY yo! :)
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