lunes, 17 de septiembre de 2012

Llanto.

Se despertó aquel sentimiento acallado en la tristeza,
se despertó y lloro, como llora el poeta,
se despertó y acarició aquel sentimiento,
se despertó y miró aquel nacimiento...

Pero su llanto nunca paró, y más aún en nuestros días,
lleno de hambre y de desdichas, sin un trabajo,
sin un hogar, con una familia rota e inseguridad,
se despertó la conciencia del ciudadano.

Mandatarios y presidentes, magnates y troleros,
estos vienen con proyectos de ensueño,
con corrupción y fantasmales presupuestos,
que una vez arruinaron a un país deshecho.

Y este es el llanto de las pequeñas regiones,
que luchan contra la mentira, la desfachatez
y el independentismo, que separa a un país,
que desea congelar un himno.

Se despertó aquel sentimiento acallado en la tristeza,
se despertó a nuestro pesar con la primera piedra,
se despertó al primer ruido de las ciudades desiertas,
se despertó y vio que era mejor irse por la puerta...

Ana Belén- Entre las sombras de tu cabello.

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