lunes, 18 de noviembre de 2013

Culpa.



"El líquido bermejo brotaba de su cuerpo con un cruel recorrido bastante parecido al de sus lágrimas, impasible ante este hecho se dejaba derrotar, vencer, morir, era su abismo y así deseaba que su fin llegase. Pero no llego a tiempo el sueño profundo a recogerla, sino que se despertó de golpe y no pudo ver como moría ante el fuego del infierno, cada vez más parecido al de los brazos de aquel hombre que dormía a su lado, a pesar de quererlo, ella deseaba su fin... No veía salida en aquel amor, ni salvación en aquellas miradas cómplices, no sentía que él podía salvarla del castigo final que cada vez estaba más cerca y así salió de la cama algo aturdida y tambaleándose, recogiendo sus zapatos, dirigiéndose a la ducha que compartían hace bastantes meses.


Tras una ducha larga, ardiente y acompañada de música rock que la ayudara a despertarse, se posó ante el espejo, recogió su pelo en un moño desaliñado y ayudándose de sus frías manos estiro las medias por sus piernas ya secas, cuando termino de vestirse salió de allí y suspiro al verlo despierto, mirándola, como cada mañana que se quedaba allí. Sello sus labios con un pequeño beso de buenos días, acarició su barba como solía hacer y le dijo que lo quería, porque a pesar de su tormento, esa mirada le hacia olvidarse durante un rato de sus demonios. Él susurró:

-¿Crees qué no he sentido cómo te movías? ¿Qué no he escuchado tus gritos en medio de la noche? Sólo me hacia el dormido, sé que te quieres marchar sin despedirte.

-No es eso... -y lo abrazo-.

-Dios no existe, no hay castigo y todos vamos al infierno, ¿de qué tienes miedo?

-Quiero morir, voy a seguir haciéndote pasar noches de insomnio, dándote problemas y haciendo que me ames porque es el único rato donde me siento viva, cuando hacemos lo que tenemos en común...

-Lo único que necesitas es ser optimista, sonríe, que estas preciosa.


Y así, ella bajo la cabeza y sonrió, devolviendo el brillo a sus ojos y sintiendo un poco menos el dolor que aguijoneaba su corazón cada vez que pensaba en el final, en el castigo que le sería impuesto por cada uno de sus errores."

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