"Hay llamas que se encienden para siempre, que nunca llegan a apagarse, hay días en los que huir es del todo incorrecto, otros días es cuestión de suerte. No dejes que todo llegue a las cenizas del olvido, pero no seas llama eterna en la cera desnuda."
domingo, 20 de abril de 2014
Perdidos en el Edén.
La ciudad estaba a oscuras hace mucho tiempo, los habitantes se sentían inciertos e insignificantes en aquella capital, estaban perdidos en un infierno de ruido y contaminación, de impersonalidad, de tecnología, era imposible no querer alejarse de aquel caótico lugar y a la vez sentirse apresado. El "Edén" que había sido construido por las grandes empresas, cada día se convertía más en una prisión de humo, de limitaciones, dónde no existía la libertad de expresión, dónde no existía el libre albedrío y todo se regía por reglas. ¿Apariencias? Oscuras sombras que andaban errantes por el mar de asfalto, cubiertas de túnicas de distintos colores, que no eran más que una extensión de la idiotez en que se había sumergido el mundo, las corrientes de arte ya se disipaban sin ningún tipo de cohesión y cada uno buscaba un lugar donde asirse. Como siempre, un pequeño antisistema, llamémosle Rogers, mira al cielo y piensa en cómo podría volver a anteriores décadas, dónde el progreso no era más que un horizonte positivo y no la prisión del alma humana. Su cresta, sus pantalones rajados, su camiseta rota, no hacían ver su verdadera personalidad, sino la imagen de un desarrapado con "mal gusto", o al menos, así es como lo veía la gente mayor que aún podía hablar del mal llamado Estado de Bienestar; sin embargo, para él, era su modo de expresión, él no quería ser un perdido en el Edén, sino él mismo, ¿alineado en el sistema? Nunca. Pero se engañaba, porque la rebeldía y el pensamiento propio no caben en un sistema gobernado por los de arriba, por los que poseen la matería, el trabajo, tus ayudas para estudiar, lo único que puedes hacer tuyo... era el amor, el arte, la esperanza sobre esta jungla de asfalto caótica y de fronteras.
Ana Belén Úbeda.
"Vuelvo al blog, inspirada por esta canción y por otras muchas del gran disco de Desakato, en esta nueva etapa: Mis puños combatirán con palabras, mi corazón se dejará llevar por nuevas melodías, de nuevas esperanzas construiré un hogar nuevo."
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