Locura transitoria son tus dedos en mi piel,
dibujando un surco de papel,
convirtiéndome en absurdo presagio,
frenándome el impulso de volverte a ver.
Deteniendo el tiempo sobre mi guitarra,
ya milenaria y rota,
deteniendo el tiempo sobre mi voz,
ya gastada y ronca.
Locura transitoria son tus miradas furtivas,
dibujando texturas de suavidad,
convirtiéndome en absurda necesidad,
frenándome el impulso de caer en tus brazos.
Deteniéndome me hallo en constante locura,
gritando desde lo más alto para tu escucha,
desnudándome ante ti en sentimientos puros.
Locura transitoria hecha escombros...
Ana Belén Úbeda Bernal.
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