martes, 20 de agosto de 2013

Seremos canción constante...

Dulce posesión de tus manos,
fuerte y melódica canción,
ritmo salvaje y humano, al son de un revolcón.

Suena la primera cuerda,
muero de impaciencia,
suena tu voz, muero de inanición.

Mi cuerpo temblando al son de tu instrumento,
tu cadera buscando la perfección
y tus manos, el lugar perfecto donde anidar.

Fuerte posesión de tu melodía,
cada golpe me devuelve la vida,
sensible inspiración de nuestra música.

Otro apagado azote en mi trasero,
mis manos resbalosas por tu cuerpo,
perdido acorde entre las olas.

Latidos con gritos de placer,
se hacen dueños de nuestros anhelos
llenando aquel pequeño espacio
entre el suelo y nuestros cuerpos.

Dormidos caímos,
cantando sin voz,
despiertos de pasión,
poseídos por el corazón…


Ana Belén.

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