Se disipo la oscuridad de mi interior, como se disipa la niebla de la sierra al avanzar la mañana y bostezo al despertar mi alma sin miedo de volver a creer en la esperanza. Y así, sin miedo a nada me encontré ante la realidad de la rutina, volviendo a pelear por todo aquello que abandonamos en verano cuando recuperamos fuerzas para empezar el año otra vez. Y el sol volvió a salir para este invierno, porque da igual en donde estemos, nosotros encendemos la luz. Empieza el día con una sonrisa y una canción, no dejes que la lluvia contamine tu corazón.
Ana Belén Úbeda.
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