Soñadora innata en tus brazos, desperté cansada quizá por la noche de pasión que habíamos vivido, o eso pensaba mientras buscaba entre las sabanas mi vestido lila, nada me había hecho pensar que todo acabaría así... Después de cuatro mojitos comprendí que aquella no era yo, y que tú solo estabas ahí para consolarme aquella noche oscura, entonces me deje llevar, y acabo todo así. Quizá fue el error más grande, quizá no... solo se que me sentir como una reina en aquel lugar, en tu cuerpo.
Ana Belén- Entre las sombras de tu cabello.
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