Soneto XVIIII - Garcilaso de la Vega
"Y es que yo soy de lejos inflamado
de vuestra ardiente vista y encendido
tanto, que en vida me sostengo apenas;
mas si de cerca soy acometido
de vuestros ojos, luego siento helado
cuajárseme la sangre por las venas. "
de vuestra ardiente vista y encendido
tanto, que en vida me sostengo apenas;
mas si de cerca soy acometido
de vuestros ojos, luego siento helado
cuajárseme la sangre por las venas. "
Desperté sin ti, otra noche más en vela,
y no es ausencia, es falta de pasión,
desperté entre tus miedos, otra noche de soledad,
y no es dolor, es falta de amor.
Despiértame entre besos de esos que me gustan,
intensos y lentos, despiértame entre caricias,
entre sueños, entre las nubes de tu cielo,
despiértame mi amor con un te quiero.
Despiértame en tus ojos de niña, esos que me vuelven loco,
esos que me dominan, despiértame en tus dulces labios,
que son consuelo vacío y carnoso,
despiértame niña de tu embrujo, antes que se me hiele el corazón.
Despiértame entre tus brazos, entre las sombras de tu cabello,
antes de que enloquezca por no tenerte, porque la soledad me domina,
y tus ojos azules enmarcan mi paraíso, despiértame...
antes de que la soledad del infierno se tragué mi única desdicha,
mi deseo inaudito de poseer tu corazón.
Ana Belén- Entre las sombras de tu cabello.
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